Título: Dogchild. Género: Aventura. Plataformas: PS4. Fecha de salida: 2014/Enero de 2017.

El  estudio español Animatoon, formado por solo diez profesionales del sector, es el responsable de Dogchild, uno de los títulos que más se ha benefiado del programa PlayStation Talents, logrando el premio a mejor juego en 2014. Eso le supuso un premio de 10.000€ y un espacio en El Matadero de Madrid para ayudar a  su desarrollo.

Tres años después de obtener ese reconocimiento y tras varios meses en el mercado digital, Dogchild sale a la venta en formato físico como exclusiva de tiendas GAME, la versión que hemos analizado.

Dogchild narra la historia del joven Tarpak y su inseparable perro, Tarao. Juntos emprenderán una aventura en busca de respuestas sobre la desaparición de sus padres mientras protegen a otros animales y frenar los planes de una temible corporación.

 

Gráficos:

Dogchild ofrece un acabado visual horrible. Es con diferencia el juego más desfasado que hemos visto en PS4 y el que peores gráficos tiene. Está plagado de bugs, con errores de toda clase y una falta de optimización acuciante. Parece que no haya superado el más mínimo control de calidad.

Las animaciones de Tarpak son terribles y su rostro es totalmente inexpresivo. Las texturas de los decorados son muy pobres, llenas de popping y dientes de sierra y los efectos de luz tampoco se salvan. El diseño de los enemigos es totalmente clónico mientras que la inteligencia artificial brilla por su ausencia. Solo el perro protagonista, Tarao, ha  sido  realizado con cierto esmero.

Sonido:

Dogchild no incluye voces y en la mayoría de las escenas de vídeo, tampoco efectos de sonido ni banda sonora. Eso genera una primera impresión horrible y esa sensación va creciendo a cada paso que damos por culpa de nuevos fallos.

Cuando aparece la música, pasa bastante desapercibida. Lo cierto es que el sonido ha sido muy mal implementado. Los efectos sonoros son escasos y se repiten sin cesar.

Controles:

Dogchild nos permite alternar el control entre  Tarpak y Tarao. El joven huérfano puede saltar,  correr, escalar y lanzar su pelota para aturdir a los enemigos. Tras esto hay que atarlos antes de que despierten. También podemos recoger objetos para cumplir los objetivos o buscar items coleccionables como páginas de nuestro diario o  tarjetas de personaje.

Cuando nos metemos  en la piel del perro, Tarao, será posible seguir huellas y olores para localizar diversos artículos,  excavar para desenterrar cosas o mear para que los enemigos se resbalen. En determinados momentos de la partida habrá que pulsar  la X  a modo de Quick Time Events para avanzar o  conducir un trineo.

Diversión y  Duración:

Dogchild está compuesto por 6 capítulos y puede completarse en 1 hora y media, pero te recomendamos que uses ese tiempo en cualquier otra cosa, porque hablamos de uno de lo peores juegos de PS4. La historia es simple y está muy mal contada, mientras que la jugabilidad es aburrida y repetitiva. La cámara da problemas,  el control es tosco y el juego está plagado de errores.

El titulo, que incluye textos en español, partía de una buena idea (colaborar con tu perro) pero no ha sabido estar a la altura. Se trata de un título muy desfasado en todos los aspectos.

Veredicto:

Más que un juego, Dogchild es una estafa. Nadie debería pagar por el, al menos en formato físico. Desconocemos si la versión digital acumula tantos errores, pero que este juego haya ganado el mejor premio en los PlayStation Talents de 2014 (como afirma orgulloso en la caja) solo hace quedar mal a esos galardones, que parecen no tener criterio alguno.

Lo Mejor:

+ La idea era buena sobre el papel.

Lo Peor:

Todo. Desde su acabado visual y sonoro, pasando por el control y los tiempos de carga, hasta su tediosa jugabilidad,  su pobre historia y su escasa duración.

– Los errores de los que seremos testigos desde el principio y hasta el final.