Los premios Óscar están a la vuelta de la esquina, excusa perfecta para ofreceros nuestra particular lista de las 15 mejores películas que se estrenaron en España el año pasado. Quedáis todos invitados a opinar acerca de las seleccionadas (o las que no están). Si hay alguna que no habéis visto, os animamos a darle una oportunidad. ¡Empecemos!

 

  • 15. Wonder Woman

Gran relato y acertado, para estos tiempos en los que vivimos, el hecho de que una mujer sea la protagonista en una cinta de superhéroes. La israelí Gal Gadot derrocha carisma en este título, y demuestra que lo hace bastante mejor que sus compañeros del universo extendido de DC Cómics: Ben Affleck (Batman) y Henry Cavill (Superman).

 

  • 14. Dunkerque 

Tras esa bella aventura espacial llamada Interstellar” (2014), el británico Christopher Nolan nos trae un relato ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial, en el que se efectúa una masiva evacuación por parte de los Aliados en la ciudad francesa que da título a la película.

La estupenda fotografía y el sonido, le dan grandes opciones a los próximos Óscar en los premios técnicos. Para lo que nos suele ofrecer el bueno de Nolan, quizá esperábamos más.

 

  • 13. Déjame salir

Estreno en la dirección cinematográfica para el actor estadounidense Jordan Peele. Cinta muy entretenida y con muy buena factura, en la que se mezcla con éxito el terror, el thriller psicológico y el humor. Consiguió de manera sorprendente, debido a su género, un éxito en taquilla y 4 nominaciones a los Óscar.

 

  • 12. La ciudad de las estrellas (La La Land)

El procaz director de la genial Whiplash” (2014), nos trae su segundo largometraje. Como anécdota divertida, todavía recordamos lo ocurrido en la última gala de los Óscar, donde por error, se le entregó el premio a “Mejor Película”, cuando la ganadora era Moonlight” (2016).

Musical romántico, original y accesible para los que no somos amantes de este género. Aquí se nos muestra la ciudad de Los Ángeles como un personaje más, donde parece que todos los sueños se hacen realidad, o al menos se persiguen. Fenómeno que ha trascendido fuera del ámbito cinematográfico, con programas de televisión y Youtubers mostrando su particular visión de las canciones de la película. La buena química entre Ryan Gosling y Emma Stone, se repite tras “Crazy, Stupid, Love” (2011).

 

  • 11. La suerte de los Logan

La versión redneck de Ocean’s Eleven. Y nos la trae Steven Soderbergh, director de la misma cinta producida en 2001.

Dos hermanos sin suerte y un tanto patéticos, quieren que las cosas cambien. ¿La mejor manera? A base de robos… Y para el próximo, lo quieren tener todo bien planeado, para dar un golpe en la mesa, y demostrar que no son tan tontos como piensan en su pueblo natal. Para ello, se aliarán con un especialista en explosivos (un simpático y caricaturesco Daniel Craig, mientras espera rodar el nuevo título de la saga James Bond).

 

  • 10. Colossal

El cántabro Nacho Vigalondo continúa su sueño americano, y consigue rodar una comedia de ciencia ficción en Hollywood, con un presupuesto de 15 millones de dólares, ahí es nada.

El personaje protagonista, interpretado por Anne Hathaway, se da cuenta de que tiene una conexión muy peculiar con una criatura situada en Corea del Sur. Tras la muy estimulante “Los cronocrímenes” (2007), el director español consigue una buena acogida de la crítica, lo que seguramente le abra las puertas para futuros largometrajes en el otro lado del charco.

 

  • 9. Barry Seal: El traficante

Doug Liman, que hace unos años nos deleitó con la estupenda Al filo del mañana” (2014), nos trae ahora una película para lucimiento de Tom Cruise.

En ella, cuenta la historia real de Barry, un piloto de aviones, que es contratado por la CIA. Un auténtico malabarista, ya que también hacía negocios con el famosísimo Pablo Escobar. Buen disfrute para los que esperan con ansia la tercera temporada de Narcos.

 

  • 8. Ya no me siento a gusto en este mundo

Primer título de Netflix en esta lista, y como en la mayoría de los casos, se estrenó en su plataforma directamente. Fue Premio a “Mejor Película” en el Festival de Sundance.

Título protagonizado por la neozelandesa Melanie Lynskey, vista en la película “Criaturas Celestiales” (1994). Y hablando de Nueva Zelanda, Elijah Wood deja la “Tierra Media” para acompañarla en esta cinta de venganza. Después de su inicio, más bien convencional, el crimen, el humor y la sinvergonzonería, se apoderan de la acción y nos dan un volantazo que nos lleva al camino de la estupefacción y las carcajadas.

 

  • 7. Baby Driver

Edgar Wright, director inglés, que ya ha desarrollado su peculiar sentido del humor en obras como “Zombies party” (2004) o “Arma fatal” (2007), se marca una película de acción y atracos.

Ansel Elgort, se siente como pez en el agua conduciendo coches, como Ryan Gosling en la atmosférica “Drive” (2011). Allá por donde va, su inseparable iPod y sus auriculares parecen una extensión más de su cuerpo, con los que nos hace cómplices de la música que va escuchando, la cual se sincroniza con las imágenes que componen esta frenética película.

 

  • 6. Gold. La gran estafa

Película dirigida por Stephen Gaghan, autor de los libretos de “Traffic” y “Syriana”, que recordará a más de uno la joya que nos trajo hace unos años Martin Scorsese, “El lobo de Wall Street (2013), sobre todo, por el proceso de creación de una empresa, por inspirarse en una historia de la década de 1990 y por los colaboradores del protagonista, de dudosa moralidad.

A diferencia de la citada película protagonizada por un Di Caprio en estado de gracia, aquí nos alejamos de la Bolsa de Nueva York y nos trasladamos a Asia, donde Matthew McConaughey, bastante sólido en sus últimos papeles (principalmente desde “Mud” (2012) y “Dallas Buyers Club” (2013)), se embarca en una aventura por el éxito y el dinero. Una especie de vaquero de finales del siglo XX, que encuentra una gran oportunidad con unas prospecciones mineras en Indonesia, que faltan por ser explotadas. Su compañero de viaje en esta arriesgada premisa por encontrar oro, será el actor venezolano Edgar Ramírez, que le traerá más de un dolor de cabeza.

 

  • 5. Okja

Sátira ecológica del surcoreano Bong Joon-ho, firmante de la estimulante rareza llamada Snowpiercer (2013).

Interesante y tierna reflexión acerca de la industria cárnica. Donde podemos observar atónitos como una empresa modifica genéticamente a los cerdos para aumentarlos al tamaño de un elefante. Pronto, un peculiar movimiento por el derecho de los animales se enfrentará contra los responsables de este nuevo “producto” alimenticio, que vuelve loco a todo el mundo por su sabor. Esta película no fue carente de polémica en el Festival de Cannes, por introducirla en la sección oficial, cuando no se había estrenado en ninguna sala de cine del país galo, dado que Netflix, como productora de este título, quería que únicamente se viera en su plataforma digital.

 

  • 4. The Disaster Artist

El actor norteamericano James Franco le ha cogido el gusanillo a eso de dirigir películas, y ésta es su mejor obra hasta la fecha. Nos trae las sorprendentes aventuras y desventuras de Tommy Wisseau, en su proceso de concepción y rodaje de la película “The Room” (2003), que estuvo en cines estadounidenses durante la friolera de 14 años, dato bastante elocuente, dado que es considerada por varios medios como la “mejor peor película de la historia”.

James Franco que también protagoniza la cinta, se mete en el papel de Tommy y se saca de la manga una portentosa interpretación acerca de una persona de lo más estrafalaria, la cual, tras percibir que su carrera como actor no despega, se embarcará en escribir, producir y dirigir su propia película.

Cine dentro del cine: Este título nos recuerda a otras grandes películas como “Ed Wood” (1994) o “Vivir rodando” (1995), por meternos en la creación de un largometraje en clave de humor.

 

  • 3. Z, la ciudad perdida

Película eminentemente humanista, con reminiscencias del cine de Werner Herzog, por sus pasajes en la jungla, la belleza de sus localizaciones y su aura de misterio al llegar a lugares que, en ese momento, ningún occidental había pisado.

Basada en los acontecimientos reales que le ocurrieron al descubridor británico Percy Fawcett cuando, en la década de 1920, fue enviado a la zona selvática del Mato Grosso, en un momento en el que Brasil y Bolivia tenían una disputa por las líneas fronterizas, y encontraron en Reino Unido un país neutral para aliviar la tensión en la zona. Este explorador, interpretado por el actor inglés Charlie Hunnam, junto a tres compañeros, se enfrascarán en una arriesgada empresa, en la que no únicamente las enfermedades y las criaturas del bosque les harán palidecer. Además, las tribus indígenas se verán amenazadas y no responderán de la manera más amistosa. Las travesías por el río serán de los más peligrosas, nos recuerdan al miedo y la incertidumbre que se transmite cuando en “Apocalypse Now” (1979) los protagonistas se embarcan en las aguas de Vietnam. Hermoso relato, en el cual, los tres protagonistas, Charlie Hunnam, un renacido Robert Pattinson y Sienna Miller están estupendos.

 

  • 2. Wind River

Thriller con mayúsculas que ha rodado el polifacético Taylor Sheridan, guionista de dos obras que le han traído gran reconocimiento en Hollywood, como son Sicario (2015) y “Comanchería” (2016).

Aquí nos trae una gran historia, cocinada a fuego lento, en la que el personaje interpretado por un inspiradísimo Jeremy Renner trabaja para el Servicio de Pesca y Fauna de los Estados Unidos, en una reserva india de Wyoming, que además, le da título a la película. Esto le permite tener un gran conocimiento de la zona, para ayudar a la joven agente del FBI, papel que recae en Elizabeth Olsen, con la investigación de un crimen ocurrido en dicha reserva. Las dificultades para poder atrapar al asesino, en una localización con una orografía tan complicada y un clima que no ayuda, serán un impulso para que los protagonistas pongan mucho de su parte en tratar de discernir lo ocurrido en esa fría noche.

 

  • 1. Blade Runner 2049

En estos tiempos de gran carencia de material nuevo y recurrencia a títulos del pasado, cual pastelero fabrica roscones un 6 de enero, nos encontramos con una continuación respetuosa con su original, que puede encajar perfectamente en esa lista de las mejores secuelas de la historia, como ya ocurriera con El Padrino II (1974), ¨Aliens¨ (1986), Regreso al Futuro II (1989), Terminator 2 (1991), El Caballero Oscuro (2008)…

“Blade Runner 2049” llega a las salas 35 años después que su predecesora, la cual, es ya todo un icono de la ciencia ficción. A pesar de su duración (2 horas y 44 minutos), y la tibia respuesta en taquilla para lo que se esperaba, es un relato tan bien planteado y ejecutado, que nos hemos quedado con ganas de más. Absorbe, obnubila y deja atónito, es una experiencia cinematográfica total, en la que quisieras estar al otro lado de la pantalla, ya que te embarca en un viaje sensorial de primera orden, como en la magnífica “La rosa púrpura de El Cairo” (1985), de Woody Allen

Dennis Villeneuve, le coge el guante a Ridley Scott y no le queda grande. El franco-canadiense, desarrolla con gran meticulosidad y delicadeza este relato, donde nos adentra nuevamente en ese futuro, repleto de coches que vuelan, luces de neón, rótulos publicitarios repartidos por rascacielos interminables, una música que bebe más del synthwave que de Vangelis y una preciosa fotografía. Prisioneros (2013) o La llegada(2016), son buenos ejemplos del ritmo que le gusta imprimir en sus largometrajes, donde en muchas ocasiones, se enfoca más en lo visual.

Roger Deakins, uno de los mejores directores de fotografía de la historia, coge su paleta de artista, y plasma una obra pictórica en movimiento, con sus cuidadosas pinceladas de colores turquesas y amarillos anaranjados. A pesar de haber sido nominado en 14 ocasiones a la dorada y preciada estatuilla, para sorpresa de muchos, aún no ha conseguido un solo Óscar en sus vitrinas, esperemos que este año sea el suyo.

Viejos conocidos, como Rick Deckard (Harrison Ford), aparecen de nuevo en esta secuela, donde su personaje conecta de forma muy precisa con la trama original. En este caso, el Blade Runner replicante protagonista es K (Ryan Gosling), que comienza a plantearse cosas que, en principio, no debería concebir, como el alma o las emociones en general.

Nos impregnamos totalmente en la idiosincrasia de los personajes: lo que nos transmiten sus miradas, el roce de sus manos, la soledad, las dudas, la angustia o el silencio. Son características impuestas, no por carencias de guión, sino como un auténtico acierto que denota una pasión, como de artesanos cinematográficos, que se respira por parte de todo el equipo que ha contribuido a traernos esta bella obra para enmarcar.