El actor y director Kenneth Branagh ha sido el escogido por Marvel para llevar a la gran pantalla la historia de Thor (a quién da vida propia Chris Hemsworth) que es desterrado a la tierra por su padre, Odín, (el siempre genial Anthony hopkins) tras incendiar las iras en Asgard e iniciar una guerra ya olvidada. En nuestro planeta descubrirá que debe convertirse en un héroe si quiere salvar a la humanidad de las horribles huestes de Asgard, comandadas por su hermano Loki (Tom Hiddleston). La nota femenina protagonista la añade Natalie Portman en su papel de Jane Foster a la que siguen un buen numero de secundarios entre los que destacan Idris Elba como Heimdall o ya en la tierra Stellan Skargard como Erik Selvig.

Uno de los personajes más admirados tiene por fin su propio largometraje, que no ha estado exento de críticas y detractores, entre ellos los más puristas del cómic en que se basa. La polémica se inició al conocer la decisión de director y productores de otorgar el papel del Dios nórdico Heimdall, un personaje de raza blanca, al actor afroamericano Idris Elba («Obsesionada») en un movimiento similar al ejecutado en la desastrosa «Daredevil» donde Michael Clarke Duncan interpretaba a Kingpin.

Al margen de esta decisión más o menos acertada pensamos que la intensidad y la esencia de un personaje real o ficticio puede trasladarse a otro medio sin importar la raza o credo de quién lo interprete, otra cosa es el talento del actor, de creadores y productores para llevarlo a cabo. Si solo piensan en llenarse los bolsillos engendrarán monstruos, como la «Catwoman» de Hale Berry. Por otro lado la rumoreada versión de Wonderwoman con Beyoncé podría dar lugar a algo nuevo y original.

«Thor» se estrena hoy en España, os dejamos con su trailer: