El ídolo adolescente o preadolescente del momento, Justin Bieber, ha pasado esta semana por Madrid, demostrando que aún le queda mucho para llegar a ser alguien, y dejando claro que la fama que tiene le queda aún grande.

Lo que le falla a este chico es el trato con los medios de comunicación, que son los que hacen llegar a los fans sus hazañas, y eso es algo grave, empezó gracias a youtube, pero youtube no lo es todo si quieres llegar a todo el mundo.

El joven canadiense se presentó con cuarenta minutos de retraso en una rueda de prensa en la que esperaban numerosos medios de comunicación en Madrid, y además de hacerse esperar como la mejor de las estrellas, el adolescente de 17 años apareció fugazmente, sin detenerse ante los fotógrafos, con la capucha puesta y sin dejar apenas que éstos le tomasen alguna fotografía. Tras el suceso los fotografos que ejercian su trabajo esperando el tiempo necesario no dudaron en increpar al artista, llamándolo payaso e idiota como podéis ver en este video.

El resto de la rueda de prensa sucedió con la típica censura que acompaña a los artistas de «alto standing», y con respuestas simples y escuetas. Finalmente a la salida el artista tampoco esperó a que le tomasen fotografías, en el photocall (que para algo se pone) y recibió de nuevo insultos por parte de los medios. Lo que queda claro es que si no fuese por sus miles de seguidoras adolescentes, su película (que era el motivo de la rueda de prensa) no tendría el éxito que tiene.

Por otro lado en cuanto a lo musical, tras días de espera en la cola del Palacio de los Deportes de Madrid, por fin ayer sus miles de seguidores (en total unas 14.000 personas) pudieron ver al artista.  A las ocho y cuarto, un joven mucho más «mayor» que el Bieber del que portaban pancartas sus seguidoras, tomó el escenario. Como varios medios indican, el joven aparentaba ya una constitucion adulta y su voz en transición metía docenas de gallos por canción. Lo bueno que tuvo es que supo ejecutar a la perfección sus coreografías, y ganarse a sus fans tonteando con el público  antes de cantar su «himno», el ya famoso ‘Baby’.

Esperemos que de lo malo aprenda y de lo bueno crezca.