Ayer tuvo lugar la primera de las esperadas citas en nuestro país con la reina del pop, Madonna. Por fín el ‘MDNA Tour’ llegaba al Palau Sant Jordi, y no decepcionó, ya que la reina no acostumbra a ello en sus espectáculos.

Unos 20.000 espectadores aguardaban el momento en que Madonna hiciese aparición, tras convertir el escenario en una especie de catedral gótica, seis bailarines vestidos de monjes balancearon un enorme botafumeiro sobre el escenario y tras ello comenzaban a sonar los acordes de ‘Girl Gone Wild’, mientras se desprendían de sus túnicas para mostrar sus torsos y unos altos zapatos de tacón. Y finalmente ahí aparecía la diva Madonna.

El concierto se dividió en cuatro bloques, en el primero de ellos Madonna recurrió a la estética religiosa, con la excepción de la temática militar utilizada en ‘Revolver’, o la «película de acción» montada para el tema ‘Gang Bang’. Tras esto la artista continuó con éxitos como ‘Papa Don’t Preach’, ‘Hung Up’ y ‘I Don’t Give A’ donde aparece en las pantallas su colaboradora Nicki Minaj.

El primer cambio de vestuario vino de la mano de la polémica levantada con ‘Express Yourself’ y su alusión al parecido ‘Born This Way’ de Lady Gaga, donde apareció vestida de majorette. Tras esto tuvo lugar la actuación del single con el que nos presentaba por primera vez ‘MDNA’, ‘Give Me All Your Luvin’, que ha sorprendido a todos los presentes con una excelente puesta en escena donde transcurrían muchas acciones sobre el escenario y 9 de  los tamborileros que aparecían con Madonna volando literalmente sobre el publico.

Guitarra en mano, entonó su ya confirmado nuevo single ‘Turn Up The Radio’, para el que ya ha grabado el videoclip esta misma semana en Florencia. Actuó junto al trio vascofrancés Kalakan, de quien había quedado prendada en una visita al País Vasco, que cubrió de ritmo ‘Open Your Heart’ y la enlazó con su tema en euskera ‘Sagarra Jo’, para seguir con una gran interpretación del tema ganador del Globo de Oro ‘Masterpiece’, de la B.S.O. de ‘W./E.’, todo ello ataviada con una txapela.

Interpretó ocho canciones de su nuevo álbum, alternadas sabiamente con sus clásicos. Así tras Masterpiece sonó ‘Justify My Love’ y luego ‘Vogue’ donde numerosos modelos aparecieron en escena, en una pasarela improvisada. Una nueva versión de ‘Candy Shop’ continuaba la misma estética, y tras ello Madonna realizó su particular «Striptease» en ‘Human Nature’ donde en Estambul enseño un pecho, en Roma el tanga y en esta ocasión también ha mostrado su trasero.

Madonna se cambió hasta en 7 ocasiones de vestuario para emular a Juana de Arco o disfrazarse de majorette, y utilizó firmas como Jean Paul Gaultier y Jeremy Scott, y, la suya propia, Truth or Dare.

‘Like A Virgin’ continuó el espectáculo que poco a poco llegaba a su final, en una versión bastante ligera. Tras esto ‘I’m Addicted’ y ‘I’m A Sinner’, se entonaron como cierre al mundo «Madonna» de pecado. Y como no podía ser menos, el extasis llegó con ‘Like A Prayer’, con túnica y coro de gospel. Con todo esto, y numerosos detalles que sólo una artista de la talla de Madonna puede hacer, logró un excelente espectáculo que terminó con ‘Celebration’, tema inédito de su último grandes éxitos, que dejó al público rendido ante la reina.

Esta noche la artista repitirá en el Palau Sant Jordi, antes de partir a Portugal, y continuar con el ‘MDNA Tour’ que tiene programados más de 90 conciertos.

Os dejamos con algunos vídeos del concierto de anoche: