Ni la larga espera desde primera hora de la mañana, ni la lluvia incesante o la pésima organización local pudieron con la ilusión de los miles de seguidores (en su mayoría españoles e italianos, países por donde no pasó la artista) que hicieron cola a la entrada del Pavilhão Atlântico, la última fecha europea del ‘Femme Fatale Tour’.

Y una vez dentro cualquier atisbo de desesperación quedó atras. Las teloneras «Destinee & Paris» supieron calentar el ambiente con parte de su repertorio y versiones de temas actuales y dado que era la última vez en la gira que subían al escenario, los bailarines de Britney hicieron su aparición por sorpresa. Cuando las dos jovenes se despidieron, el público entero quedo contemplando una cuenta atrás de 30 minutos con los nervios a flor de piel.

Momento que muchos aprovecharon para visitar la tienda de Merchandising del Tour, bastante más vacía que en otras ciudades europeas. Muy pocas unidades del preciado «Tour Book» se pusieron a la venta en esta ocasión, por lo que sólo algunos pudimos hacernos con él.

Entre las novedades que se produjeron en la actuación en la capital portuguesa destaca la eliminación de un arco del escenario,y la variación de vestuario en el tercer bloque del concierto durante las canciones de ‘Baby One More Time’, ‘S&M’, ‘Trouble For Me’, ‘I’m A Slave 4 U’, ‘I Wanna Go’ y ‘Womanizer’.

La historia, contada a través de diversos videos previos a las actuaciones, gira en torno a una asesina que escapa de la justicia y es buscada por todo el mundo. De este modo desde el inicio con ‘Hold it against me’ asistimos a un espectáculo asombroso, donde la escenografía cobra vida propia y algunos de sus éxitos se transforman por completo a nuevos ritmos de distintas partes del mundo.

Viajamos a la India con ‘Boys’, contemplamos Japón con ‘Toxic’ o Egipto con ‘Gimme More’ y si los decorados cambian continuamente ante la mirada atónita del espectador, lo hacen del mismo modo los trajes y atuendos que luce la princesa del pop durante los cerca de 90 minutos que dura el show y que pasan volando.

Pero ni la entrada de un coche al escenario, ni la niebla simulando las aguas por las que navega una barcaza, ni la demostración de pirotecnia más increíble, pueden eclipsar ni por un segundo el talento y la luz interior que comparte Britney en la escena, gesticulando continuamente y demostrando que disfruta de cada paso, de cada baile y de cada nueva sorpresa.

Además en esta gira Britney se muestra más cercana a sus fans que nunca, ya que a ellos les debe su éxito, por lo que algunos afortunados pudieron compartir unos segundos con ella en ‘I Wanna Go’ donde la euforia colectiva alcanzó su auge  o ‘Lace & Leather’ donde realizó un sensual baile a un emocionado fan italiano.

El final coincide con el momento más álgido del show, ya que durante la presentación de ‘Till The World Ends’ la artista termina en lo alto del pabellón con unas alas de ángel sobrevolando el escenario, mientras una cortina de fuegos artificiales cae tras ella. Columnas de humo salen del suelo, y la pista entera se llena de confeti, para despedir a la princesa del pop.

Afortunadamente el DVD del tour se edita a finales de mes, y ayer mismo fue emitido en un canal canadiense por lo que puede ser disfrutado en alta calidad. Aun así os dejamos con algunas actuaciones que grabamos personalmente:

Inicio del concierto y ‘Hold it againste me’:

‘Gimme More’:

Big Fat Bass:

If U Seek Amy:

Don’t Let Me Be The Last To Know:

I Wanna Go: