Goosebumps-wallpaper-800x600Título: ‘Goosebumps: Horrorland’. Género: Minijuegos. Plataformas: Nintendo DS, Wii y PS2. Fecha de lanzamiento: 2009

Más de 130 libros y 400 millones de copias vendidas son una fabulosa tarjeta de presentación para R.L.Stine.

Conocido como “el Stephen King de los niños”, es autor de los libros de ‘Pesadillas’ (o ‘Goosebumps’ en su versión original) que dieron el salto a la pequeña pantalla gracias a una serie de televisión canadiense, cuyo éxito entre el público juvenil fue gigantesco.

Con una audiencia tan grande y contando historias tan variadas y llenas de posibilidades, no es extraño que una compañía de videojuegos (en este caso Majesco) se fijase en este universo.

Y que mejor que comenzar con el primer libro de todos, ‘Un día en Horrorilandia’, una macabra historia sobre un parque temático donde las pesadillas se hacen realidad y donde cada atracción es una trampa mortal.

No es la primera vez que se nos presenta la oportunidad de adentrarnos en Horrorilandia en un videojuego y es que en 1997 se lanzó la aventura gráfica  ‘Escape from Horrorland’, grabada con actores reales y que seguía la estela de la serie televisiva, pero no se explotaba en exceso la idea del parque de diversiones, mostrando un mundo oscuro y frío.

En 2009 Majesco lanzaría “Goosebumps: Horrorland'” para Wii, PS2 y Nintendo DS   y nosotros nos encargaremos de analizar la versión de Wii, aunque ninguna de ellas ha sido editada en España, estando las tres íntegramente en ingles. Dado el carácter afable de la aventura, el idioma no será un problema en ningún momento.

Goosebumps: Horrorland

Nosotros encarnamos a un chico normal y corriente  que descubre un extraño ticket en la puerta de casa. Este promete acceso gratis a la gran inauguración del parque de atracciones definitivo, Horrorilandia. Cuando un amigo nos muestra la suya, vamos juntos hasta la entrada, una enorme boca que atravesamos.

Una vez dentro, descubriremos que ‘Horrorilandia’ es una prisión y que otros niños están encerrados en su interior. Solo reuniendo los trozos de nuestro ticket podremos salir con vida de este lugar, aunque para eso tengamos que meternos en un ataúd o subirnos a una montaña rusa embrujada mientras descubrimos nuevas pistas sobre ese lugar:

Custodiado por los Horrors, una raza de criaturas de piel verdes, ojos amarillos, largos cuernos y afilados colmillos, el parque está dividido en cinco áreas temáticas, cada una con su propia ambientación y atracciones, aunque las mecánicas se repiten y existe poca variedad.

GOOSEBUMPSCarnival of Screams: Aquí comenzamos nuestra visita y es donde aprendemos lo necesario para sobrevivir en Horrorilandia. Para entrar en las atracciones (cada una es un mini juego) necesitamos Tokens, que podemos encontrar repartidos por los escenarios. Cada atracción nos permite conseguir hasta tres medallas o Frights que nos servirán para desbloquear el resto de áreas y atracciones.

Quizás la más conseguida de todas las localizaciones sea Vampire Village, un pequeño rincón de Transilvania con su noche cerrada y su castillo en lo alto de una colina  atravesada por una trepidante montaña rusa. Allí podremos  batear murciélagos, asustar vampiros con una linterna o tumbarnos en un ataúd mientras recorremos un río de sangre infestado de monstruos.

A continuación llegaremos a Fever Swamp, una zona pantanosa donde la naturaleza cobra vida y tiene crueles intenciones, con criaturas babosas y repugnantes con mil ojos, telas de araña a modo de ruletas y un paseo por las cenagosas aguas del lugar.

Bajo las entrañas del parque se encuentra Mad Labs, la cuarta zona temática (y la más aburrida) dominada por la tecnología donde podremos aniquilar robots, montar en coches de choque con descargas eléctricas e incluso disfrazarnos de Horror para desentrañar los misterios del parque.

Por último y con una ambientación egipcia, de ruinas milenarias y tumbas perdidas encontramos Terror Tombs, un lugar ideal para las carreras de Karts, matar escarabajos, jugar al mini golf o montar en una montaña rusa que recorre la pirámide desde dentro, entre ríos de lava y enfurecidas momias.

Sin embargo pese a las buenas intenciones, la verdadera pesadilla del juego es el control. Y es que nunca responde como debe haciendo que algunas pruebas como el mini golf se conviertan en una autentica tortura y complicando horrores el avanzar en el juego.

La jugabilidad se resiente aun más cuando la media docena de pruebas se repite en cada localización cambiando únicamente la ambientación. Sin duda las montañas rusas donde controlamos la inclinación de los vagones o aquellas en las que subimos para disparar a todo lo que se mueve, son las pruebas más divertidas.

Además del modo historia, el juego ofrece la posibilidad de acceder a las atracciones desde el menú principal en el modo Arcade e invitar a un segundo jugador ya sea en modo cooperativo en pruebas de uno contra uno para conseguir la mayor puntuación.

La banda sonora está compuesta por melodías que acompañan con relativa armonía (adaptándose a cada zona temática) y un doblaje en ingles correcto siendo el único tema notable los constantes chistes de un vampiro, que nos arrancarán más de una sonrisa.

Veredicto:

‘Goosebumps: Horrorland’ es una divertida rareza que ahonda en los juegos basados en parques temáticos y que adapta una popular novela siendo su calidad general más bien baja, pero ofreciendo una interesante atmósfera y algunas atracciones muy divertidas.

Por desgracia, nos queda otra adaptación fallida, con buenas ideas sobre el papel, pero una pobre ejecución. Y es que al escaso trabajo a nivel gráfico hay que sumar un control muy limitado, que nunca responde como debería, lo que da como resultado un juego muy deficiente.

Lo mejor:

Nota-Analisis-3+ Algunas atracciones y minijuegos. El sentido del humor.

Lo peor:

– Apartado gráfico muy pobre y desfasado.

– El control está muy mal hecho. Algunas pruebas como el mini-golf, se hacen injugables por culpa de un manejo tosco y mal calibrado

– Dificultad mal ajustada. Totalmente en inglés.