Género: Arcade. Plataformas: PS2. Fecha de lanzamiento: Noviembre de 2001

biohazard resident evilLa saga de terror ‘Resident Evil’ parece haberse desvirtuado en nuestros días por culpa de nuevas entregas que apuestan más por la acción directa que por la tensión y el silencio constante que hizo popular su primera parte en 1996. Ese cambio de rumbo forma parte de un movimiento de marketing que busca adaptar la esencia de la saga a otros géneros con el fin de llegar a un público más amplio y que se originó hace más de una década.

Así fue como nació una nueva rama de juegos ambientados en el universo de Resident Evil (conocido como ‘Biohazard’ en Japón) , pero con una perspectiva en primera persona y la posibilidad de usar la pistola de Playstation como en una recreativa para meternos de lleno en la acción.

Encima se abandonaban los escenarios pre-renderizados por entornos en tres dimensiones. ¿Que Podía salir mal?. Todo. Era el año 2000 y se creaba así el Spin-Off conocido como ‘Gun Survivor’ sin duda uno de los peores juegos de toda la serie.

En la siguiente generación Capcom sorprendió al mundo entero con el primer juego creado totalmente en 3D ‘Resident Evil: Code Veronica’ de Dreamcast, editandolo en Ps2 como ‘Resident Evil Code: Veronica X’ con nuevas escenas de video y otros extras. Y de nuevo volvió a perpetrar una abominación con ‘Biohazard: Gun Survivor 2’  que esta vez tuvo su propia recreativa en Japón, publicándose luego en Ps2 y llegando a Occidente con nuevo título.

Resident Evil Survivor 2 Code: Veronica

Nos encontramos en la isla Rockfort, un gigantesco complejo de investigación levantado por la corporación Umbrella, la mayor y más importante empresa farmacéutica del mundo, cuyos experimentos con el virus T fueron los causantes de la destrucción de Raccoon City hace tres meses.

Claire Redfield se encuentra prisionera en una celda hasta que una explosión la deja en libertad. Se inicia así una cuenta atrás para salir de la isla, plagada de criaturas monstruosas antes de que vuele por los aires.

Encarnamos a Claire Redfield o a Steve Burnside en una perspectiva en primera persona y aunque se puede manejar con la pistola, el hecho de que se nos permita movernos libremente por los escenarios hace que el mando sea la mejor opción.

El modo historia consta de 5 niveles, cada uno con su propio jefe final directamente extraído del juego original pero con un apartado gráfico muy inferior. Los objetos que podemos recoger como plantas curativas o armas se muestran a un tamaño gigantesco que roza el ridículo. Por los escenarios encontramos algunos documentos que nos ayudan a entender un poco la historia del juego, eso si en ingles, aunque podéis leerlos traducidos pinchando en este enlace.

Siempre contamos con un limite de tiempo que de llegar a su fin libera al imparable Nemesis, un enemigo inmortal al que solo podemos enfrentarnos al final del juego y como jefe secreto si logramos encontrar las 5 joyas escondidas en cada localización.

La variedad de armas (pistolas, ametralladoras, escopetas, magnum, lanzagranadas…) hasta 13 en total, hacen que eliminar alguna de las 17 criaturas distintas sea mucho más divertido, aunque todas ellas (excepto la pistola ) cuentan con munición limitada. En cada nueva fase aparecen nuevos y peligrosos enemigos  lo que hace más interesante el avance hasta terminar el modo Arcade.

De este modo  escapamos de La Prisión, haciendo frente a los zombies y perros hasta enfrentarnos con una araña gigante. A continuación recorremos los lujosos pasillos de La Residencia Oficial, donde aparecen los temibles Lickers de afilada lengua y los imponentes Bandersnatch, que poseen una extremidad superior extensible, hasta dar con un Sweeper enorme.

El tercer nivel tiene lugar en El Campo de Entrenamiento donde se abalanzan los hunters y aparecen las arañas cuyo veneno debemos evitar a toda costa. Al final nos aguarda el siniestro Nosferatu, respaldado por dos crueles Bandersnatch.

El cuarto nivel, La Residencia Privada, arranca con Nemesis fuera de control, persiguiéndonos sin descanso hasta que logramos refugiarnos en la mansión Ashford. La araña gigante vuelve para vengarse y tras deshacernos de ella una hermosa joven aparece en escena en un hall idéntico al del primer ‘Resident Evil’. Se trata de Alexia, una asesina capaz de crear fuego y que lanza a los cerberos contra nosotros. Finalmente llegamos al Aeropuerto y luchamos contra Tyrant antes de coger el avión y salir de la isla tras una gran explosión.

Además del modo Arcade,  ‘Resident Evil Survivor 2 Code: Veronica’ cuenta con otros dos modos que añaden unas cuantas horas de juego.

El modo Mazmorra (que dura bastante más que la historia principal) nos ofrece tres fases cada una con 6 niveles en misiones contra reloj cada vez más difíciles, enfrentándonos a todas las criaturas del juego y a una inédita, el Gusano Gigante, y gracias al cual desbloqueamos dos nuevos personajes, Chris Redfield y Rodrigo Juan Raval.

El modo Vs. Roach consta de 5 fases donde debemos aplastar toda clase de insectos en el menor tiempo posible, haciendo frente a rayos y otras trampas para finalmente enfrentarnos a una polilla gigante. Logramos así desbloquear el lanzacohetes con munición infinita para este modo.

Todo en  ‘Resident Evil Survivor 2 Code: Verónica’ parece hecho con prisas y como una mera excusa para hacer dinero rápido con un subproducto basado en la franquicia.

Veredicto:

Pese a sus defectos, ‘Resident Evil Survivor 2 Code: Verónica’ nos permite disfrutar de los personajes y enemigos de la saga en rápidas partidas sin importar el argumento, incluyendo Nota-Analisis-5pequeños detalles que la saga principal parece haber dejado atrás, como las animaciones de las puertas o los archivos con información adicional. Una pena que no esté traducido.

Lo mejor:

+ Escenarios y enemigos de Resident Evil: Code Veronica.

+ Gran variedad de armas y modos de juego.

+ Desbloqueamos nuevos personajes, archivos ocultos y otros extras.

Lo peor:

– Apartado gráfico muy inferior al original.

– El control es tosco y los efectos de sonido muy pobres.

– Totalmente en inglés.