Los últimos resultados fiscales de la que antes fuese una de las grandes compañías de videojuegos han sido terribles y han obligado a la corporación japonesa ha tomar medidas drásticas para estabilizar su situación económica y hacer frente a los tiempos de crisis.

En primer lugar se cierran con efecto inmediato sus oficinas en España, Luxemburgo, Holanda, Bélgica, Alemania y Australia, quedando solo una en Reino Unido y su oficina central en el viejo continente.

Por otro lado la empresa centrará sus esfuerzos en la distribución de contenidos digitalmente, dejando la labor física a Koch Media, que ya se encarga de distribuir en España títulos de Capcom, THQ y Square-Enix entre otras compañías y cuyo CEO ha declarado:

«Estamos encantados con el hecho de establecer una nueva relación de negocios con Sega en tres territorios clave. Sega cuenta con algunas de las marcas más sólidas de la industria de los videojuegos y cuenta con una excepcional historia. Dedicaremos todos nuestros esfuerzos para asegurar el éxito del próximo catálogo de Sega y asegurar el crecimiento futuro en beneficio mutuo.»

Es la segunda vez que SEGA España cierra sus puertas, la primera fue hace una década tras la desaparición de la consola Dreamcast, con unas cifras en números rojos que recuerdan a las que maneja hoy la compañía.